Para disfrutar de un viaje romántico no hace falta ir a París o a Venecia. En Malinas también os podéis mirar embobados mientras camináis junto al río Dyle, cenar a la luz de las velas o dormir en una habitación con vidrieras. Las fachadas centenarias, los patios cerrados y el sonido de las aguas son el escenario perfecto para una maravillosa escapada de fin de semana.
Un agradable día de compras
En Malinas encontrarás preciosas boutiques, las cadenas más a la moda y elegantes tiendas especializadas. Date una vuelta por las acogedoras calles comerciales; nunca se sabe si encontrarás un nuevo conjunto o ese adorno tan bonito que llevabas buscando desde hace mucho tiempo.