Margarita de Austria (1480–1530) fue una de las mujeres más influyentes de su tiempo. Como gobernadora, dirigió los Países Bajos de los Habsburgo desde Malinas entre 1507 y 1530. Estuvo al cargo de la educación del joven Carlos V y de sus hermanas y fue conocida por su talento diplomático. El mayor éxito que cosechó fue la Paz de las Damas o de Cambrai (1529), un tratado de paz que consiguió imponer después de negociar con Luisa de Saboya.
Margarita sufrió numerosos infortunios durante su vida: contrajo matrimonio en tres ocasiones, pero en ninguno de ellos le sonrió la suerte. Tras el fallecimiento de su gran amor, Filiberto de Saboya, decidió llevar una vida de viuda y se entregó a su función como gobernadora y guardiana del arte y la cultura.